Otra vez nuestro deportista más representativo ha vuelto a la tierra para concedernos una nueva alegría. Montecarlo, Máster 1000 y ante Djokovic, ahí es nada; un 6-3, 6-1 plantó Nadal sobre la mesa para decirle al actual nº 1 y al mundo quién sigue siendo el Rey en la tierra. La temporada será larga y, como siempre, durísima, pero alegrías como éstas hacen que la leyenda de este majestuoso deportista sea contada cada día.

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