Parafraseando a Aristóteles y sus términos filosóficos (en potencia y en acto), es mi intención con este post hacer un análisis futbolístico de lo que representa la irrupción de un jugador como Neymar. Entiendo a Pelé cuando pone al mismo nivel a "su" jugador junto a un mito como Maradona o el mejor en la actualiadad como es Messi y seguro algo tendrá que ver con que son argentinos con eso de la rivalidad con la albiceleste, pero de ahí a presentar su candidatura al Balón de Oro que corona al mejor del momento, quieto parado. Pelé ha sido uno de los más grandes de todos los tiempos, no en vano se encuentra en el Olimpo de los Elegidos pero creo que ello le debe dar para ser más cuidadoso en sus manifestaciones. No creo que nadie dude en el mundo que Neymar, parece ser que próximo jugador del Real Madrid, será el mejor del mundo en no muchos años (no hace mucho saqué en este blog un post vanagloriando a este futbolista y el fútbol en estado puro que rezuma) pero a la cima no sólo se llega con un talento diamantino como tiene este chico y unas cualidades estratosféricas sino con el aval de jugar en las mejores ligas europeas, de estar en la cresta de la ola no sólo una temporada y de pasar de jugar 30 partidos por temporada, como lo hace en la actualidad, a pasar a jugar, si va a un grande, 60 partidos (Liga, Champions, Copa, oficiales con la Selección así como demás amistosos), con la responsabilidad de ser en todos ellos el mejor, así como estar en constante presión y desasosiego por tener que rentabilizar el dinero que hipotéticamente pagarán por él, por no hablar del cambio del clima, cultura, exigencia de entrenamientos, viajes, etc, etc. Así que piano, piano.
Tanto que trabajar tendrá este "gallo brasileño" que habrá de superar a los dos monstruos del momento. Cristiano Ronaldo ha pasado por las ligas portuguesa, inglesa y española, en todas ellas ha sido el mejor y ha conseguido registros casi imposibles de batir. Hoy día representa al jugador de fútbol moderno, con un físico imponente y unas cualidades que lo catalogan, con el permiso de Messi, en un jugador dominador de todos los aspectos futbolísticos. Un tirador a balón parado espectacular (pasará a los anales de la historia y será motivo de estudio la posición que adquiere su cuerpo en el lanzamiento y la ejecución del golpeo), un cabeceador espectacular (marca los tiempos de salto y remate como los grandes especialistas), tiene un disparo en juego con ambas piernas con el mismo nivel de ambidextría, todo ello unido a gran técnica de ejecución, una portentosa velocidad y habilidad que lo encumbrar a lo que es en la actualidad, un auténtico coloso.
El otro crack es el que ven en la imagen, Leo Messi. Mucho se dice y se escribe de él diariamente y aún así es poco. Es el mejor del momento y sólo tenemos la mala suerte que viste la albiceleste y no la roja, aún así somos afortunados de verlo y gozarlo diariamente en nuestra liga. Si de Romario decían que era un jugador de dibujos animados, Messi es seguramente de play station. Hace cosas en décimas de segundo inauditas para cualquier otro futbolista (sólo tiene una pequeña mota en su extraordinaria carrera, todavía no ha conquistado el corazón una Argentina que todavía no lo adora como a Diego). El rosarino puede tratarse de Maradona clonado para el siglo XXI pero además es goleador. Messi es fantasía, es balón cosido al pie a 100 km/h, es desborde, es 1 contra 1 de película, es desequilibrio......es además muchas otras cosas.Así que, chico, Neymar, para ser como ellos has de seguir su camino y convertirte en un jugador en acto. Si es así, el fútbol estará de enhorabuena, cuando dejen de reinar ellos tendremos asegurados "dibujos animados y fantasía" otra década más.
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