jueves, 27 de octubre de 2011

CAMBIO DE HORA

Un par de veces al año tenemos que modificar la hora de nuestros relojes, adelantándola o atrasándola dependiendo de la época en la que estemos. Concretamente, este próximo domingo (último domingo del mes de octubre) retrasaremos una hora: a las 3.00 serán las 2.00, en la madrugada del sábado 30 de octubre al domingo 31. El cambio horario tiene como finalidad reducir el consumo de energía, haciendo coincidir el comienzo de la jornada laboral con las horas de luz natural ya que, si se mantiene el horario de verano, el amanecer se produciría excesivamente tarde (aproximadamente a las 9.30), no compensándose el incremento de la luz natural en la tarde con la reducción de la luz natural en las primeras horas de actividad de la ciudadanía. El ahorro doméstico en iluminación durante el “horario de invierno” puede ser de un 5%, unos 100 millones de kilovatios/hora anuales, el equivalente al consumo anual de 30.000 personas. Esto, a su vez representa, una reducción de la facturación eléctrica de más de 17 millones de euros en el parque residencial andaluz.
Por otra parte, también existen otros efectos no tan beneficiosos. El más comentado es la repercusión que tiene en nuestro ciclo orgánico, aunque la mayoría de los expertos opina que se trata de algo temporal hasta que el cuerpo se acostumbra al cambio de hora. Normalmente se supera en dos o tres días, hasta entonces las personas más sensibles pueden sufrir trastornos leves, como dificultades en conciliar el sueño etc.

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