A todos se nos ha pasado más de una vez por la cabeza lo interesante que sería poder realizar un viaje al pasado. Hay muchas épocas históricas que, por diversos motivos, nos llaman especialmente la atención. Una de ellas es sin duda la época romana; poder presenciar las grandes contiendas militares, admirar in situ sus fastuosas edificaciones y divertirnos en esas locas noches romanas. A falta de máquina que pueda realizar estos viajes, no hay nada mejor que la lectura y nuestra imaginación… Marchamos al Imperio Romano y lo hacemos a través del personaje de Calígula. Cayo César Augusto Germánico, más conocido por Calígula, fue un emperador romano nacido allá por el año 12 y muerto un 24 de enero del año 41. Ha pasado a la historia por ser el tercer emperador del Imperio Romano y pertenecía a la dinastía Julio-Claudia, fundada por Augusto (primer emperador del Imperio). El sobrenombre de Calígula hace referencia a las sandalias de cuero llevadas por los soldados de las legiones romanas (caligas), quienes se lo pusieron cuando siendo niño acompañaba a su padre, Germánico, a las contiendas militares. Calígula empezó siendo un emperador comprensivo y bondadoso. Sin embargo, tras una grave enfermedad, empezó a dar muestra de un talante tirano y autoritario. Intentó gobernar apoyándose en el pueblo, enfrentándose con el Senado, e incluso se llegó a presentar ante el pueblo como un dios, impulsando una divinización en vida del emperador. Durante todo su mandato dio muestras de las más diversas extravagancias (nombró cónsul a su caballo Incitatus) y actos de gran crueldad. Si bien es cierto, es difícil comprobar la fiabilidad de todas fuentes históricas que han trazado el perfil de este polémico emperador romano. Su muerte fue el resultado de una conspiración hurgada por su propia guardia. Finalizaba así la vida de Calígula, llamado tirano demente por muchos, y que ocupa un dudoso lugar en la historia del Imperio Romano. lunes, 24 de enero de 2011
UNA DE ROMANOS
A todos se nos ha pasado más de una vez por la cabeza lo interesante que sería poder realizar un viaje al pasado. Hay muchas épocas históricas que, por diversos motivos, nos llaman especialmente la atención. Una de ellas es sin duda la época romana; poder presenciar las grandes contiendas militares, admirar in situ sus fastuosas edificaciones y divertirnos en esas locas noches romanas. A falta de máquina que pueda realizar estos viajes, no hay nada mejor que la lectura y nuestra imaginación… Marchamos al Imperio Romano y lo hacemos a través del personaje de Calígula. Cayo César Augusto Germánico, más conocido por Calígula, fue un emperador romano nacido allá por el año 12 y muerto un 24 de enero del año 41. Ha pasado a la historia por ser el tercer emperador del Imperio Romano y pertenecía a la dinastía Julio-Claudia, fundada por Augusto (primer emperador del Imperio). El sobrenombre de Calígula hace referencia a las sandalias de cuero llevadas por los soldados de las legiones romanas (caligas), quienes se lo pusieron cuando siendo niño acompañaba a su padre, Germánico, a las contiendas militares. Calígula empezó siendo un emperador comprensivo y bondadoso. Sin embargo, tras una grave enfermedad, empezó a dar muestra de un talante tirano y autoritario. Intentó gobernar apoyándose en el pueblo, enfrentándose con el Senado, e incluso se llegó a presentar ante el pueblo como un dios, impulsando una divinización en vida del emperador. Durante todo su mandato dio muestras de las más diversas extravagancias (nombró cónsul a su caballo Incitatus) y actos de gran crueldad. Si bien es cierto, es difícil comprobar la fiabilidad de todas fuentes históricas que han trazado el perfil de este polémico emperador romano. Su muerte fue el resultado de una conspiración hurgada por su propia guardia. Finalizaba así la vida de Calígula, llamado tirano demente por muchos, y que ocupa un dudoso lugar en la historia del Imperio Romano.
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