En los últimos años se ha generalizado entre los estudiantes la creencia de que el uso de fármacos estimulantes ayuda a estudiar más y mejor, pero «esta creencia es falsa», advierte el doctor Escribá, médico neurofisiólogo del Hospital Casa de Salud de Valencia y responsable de la Consulta de Trastornos del Sueño. El experto recomienda que antes de tomarlos se consulte con un especialista porque no siempre están indicados y recuerda que existen muchas otras formas de adaptar los horarios de sueño a las épocas de exámenes «sin el riesgo de sufrir problemas de salud y de disminuir el rendimiento de estudio». Anfetaminas y derivados son los más usados por su efecto para reducir la fatiga y la necesidad de dormir, pero en realidad, según apunta Escribá, «estas sustancias sólo ayudan a disponer de más horas de estudio a costa de las de sueño y, sin embargo, aumentan los errores de comprensión y esquematización, con lo que disminuyen globalmente el rendimiento al estudiar». Aunque muchos piensan que al dormir menos estudiarás más, no es cierto porque la privación o falta de sueño afecta sobre todo a los procesos cognitivos como la memoria, el aprendizaje o la atención. «Estudios recientes han demostrado que intensificar el sueño profundo mejora la consolidación de la memoria y que cuando dormimos inmediatamente después de aprender algo, recordamos mejor "la lección" que si permanecemos despiertos durante horas, asegura el experto. El doctor Escribá recalca también que es «muy peligroso» tomar estos fármacos sin prescripción médica ya que tienen muchos efectos secundarios negativos «como arritmias, problemas respiratorios, pérdida de apetito, ansiedad y, sobre todo, pueden crear dependencia y alterar gravemente el patrón normal de fases y horarios de sueño». lunes, 31 de enero de 2011
LOS ESTIMULANTES NO AYUDAN A ESTUDIAR NI MÁS NI MEJOR
En los últimos años se ha generalizado entre los estudiantes la creencia de que el uso de fármacos estimulantes ayuda a estudiar más y mejor, pero «esta creencia es falsa», advierte el doctor Escribá, médico neurofisiólogo del Hospital Casa de Salud de Valencia y responsable de la Consulta de Trastornos del Sueño. El experto recomienda que antes de tomarlos se consulte con un especialista porque no siempre están indicados y recuerda que existen muchas otras formas de adaptar los horarios de sueño a las épocas de exámenes «sin el riesgo de sufrir problemas de salud y de disminuir el rendimiento de estudio». Anfetaminas y derivados son los más usados por su efecto para reducir la fatiga y la necesidad de dormir, pero en realidad, según apunta Escribá, «estas sustancias sólo ayudan a disponer de más horas de estudio a costa de las de sueño y, sin embargo, aumentan los errores de comprensión y esquematización, con lo que disminuyen globalmente el rendimiento al estudiar». Aunque muchos piensan que al dormir menos estudiarás más, no es cierto porque la privación o falta de sueño afecta sobre todo a los procesos cognitivos como la memoria, el aprendizaje o la atención. «Estudios recientes han demostrado que intensificar el sueño profundo mejora la consolidación de la memoria y que cuando dormimos inmediatamente después de aprender algo, recordamos mejor "la lección" que si permanecemos despiertos durante horas, asegura el experto. El doctor Escribá recalca también que es «muy peligroso» tomar estos fármacos sin prescripción médica ya que tienen muchos efectos secundarios negativos «como arritmias, problemas respiratorios, pérdida de apetito, ansiedad y, sobre todo, pueden crear dependencia y alterar gravemente el patrón normal de fases y horarios de sueño».
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