miércoles, 5 de enero de 2011

JUGAR NO TIENE GÉNERO

Los niños imitan todo lo que hacen los adultos, interiorizan los valores que estos papeles adquieren en la sociedad. El reto es ofrecerles a los pequeños nuevos modelos de relación entre géneros. Eso no quiere decir que los niños tienen que jugar con muñecas y las niñas con coches para evitar la dualidad tradicional de «esto es de niños» y «esto es de niñas». Los juguetes deben ser empleados por ambos sexos indistintamente. El que unos muñecos sean para niñas y otro para niños es culpa de los adultos. Hay que fomentar entre los niños que rompan esas barreras y estimularles su curiosidad por lo desconocido, lo nuevo. Fomentar nuevas capacidades psicológicas, manuales, físicas e intelectuales no sólo favorecerá la convivencia entre sexos, sino que además enriquecerá a las niñas y a los niños como personas. Nuestra sociedad está en un proceso de cambio, y los juguetes representan a la sociedad de hace 20 años, quizá más atrás, pero no a la de ahora. No es cierto que la mujer esté actualmente encerrada en casa y no tenga otra ocupación profesional. No es cierto que los hombres no cambien pañales o no den de comer. No es cierto que la familia «normal» tenga padre y madre. Y cada día estas afirmaciones van a ser menos reales. El hecho de que los medios de comunicación, la publicidad o los cuentos infantiles sigan dando una imagen del pasado es algo ante lo que poco o nada podemos hacer, tan sólo no comprar o no mirar. Pero de los juguetes que compramos somos totalmente responsables. Tendremos que revisar nuestro papel como padres y educadores, los valores explícitos e implícitos, y desde un análisis crítico trabajar para la consecución de un verdadero cambio de actitudes. Aunque los mensajes de discriminación por sexo no dependen tan sólo de nosotros, deberemos ir facilitando y potenciando que los juguetes y juegos no reproduzcan papeles tradicionales discriminatorios y que puedan ser utilizados del mismo modo por niñas y niños. Que esta potenciación comience muy pronto y que todas las personas que intervengan en la educación de los niños sean coherentes con esto, son las claves del éxito.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bien, bien, vamos q muy bien, pero...la teoría es muy bonita y la mayor parte de los padres no sabemos o no keremos aplicarla. María fidalgo.

Anónimo dijo...

Perdón he cometido un error gordísimo en mi comentario anterior sobre todo por el contexto en el nos encontramos, cuando he dicho padres, he querido decir "padres y madres". María fidalgo.