Erwin Rudolf Josef Alexander Schrödinger nació en Erdberg, Viena, el 12 de agosto de 1887, y falleció en la misma ciudad tal día como hoy, pero en 1961. Además del 50º aniversario de su muerte, el motivo por el que lo recordamos es por sus importantes contribuciones en los campos de la mecánica cuántica y la termodinámica. Recibió el Premio Nobel de Física en 1933 por haber desarrollado la ecuación de Schrödinger. Tras mantener una larga correspondencia con Albert Einstein propuso el experimento mental del «gato de Schrödinger» que mostraba las paradojas e interrogantes a los que abocaba la física cuántica. Entre sus obras, resulta muy curiosa la publicada en 1944, con un sugerente título: «¿Qué es la vida?» («What is Life?»), resultado de unas conferencias divulgativas. Aunque es una obra menor, ha tenido gran influencia sobre el desarrollo posterior de la Biología como madre de muchas ciencias derivadas. Simplificando casi al máximo, Schrödinger arroja dos grandes ideas sobre las que los científicos de todo el mundo tomaron buena nota: La vida no es ajena ni se opone a las leyes de la termodinámica, sino que los sistemas biológicos conservan o amplían su complejidad exportando la entropía que producen sus procesos (neguentropía). La química de la herencia biológica, en un momento en que no estaba clara su dependencia de ácidos nucleicos o proteínas, debe basarse en un «cristal aperiódico», contrastando la periodicidad exigida a un cristal, con la necesidad de una secuencia informativa. Según las memorias de James Watson, DNA, The Secret of Life, el libro de Schrödinger de 1944, What’s Life? le inspiró a investigar los genes, lo que le llevó al descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN. No dejaros llevar por su apelido complicado y su apariencia de sabio distraído. A pesar de que no está precisamente entre los más conocidos, es uno de los científicos que más nos ha ayudado a conocer nuestro mundo. martes, 4 de enero de 2011
EL GATO DE SCHRÖDINGER
Erwin Rudolf Josef Alexander Schrödinger nació en Erdberg, Viena, el 12 de agosto de 1887, y falleció en la misma ciudad tal día como hoy, pero en 1961. Además del 50º aniversario de su muerte, el motivo por el que lo recordamos es por sus importantes contribuciones en los campos de la mecánica cuántica y la termodinámica. Recibió el Premio Nobel de Física en 1933 por haber desarrollado la ecuación de Schrödinger. Tras mantener una larga correspondencia con Albert Einstein propuso el experimento mental del «gato de Schrödinger» que mostraba las paradojas e interrogantes a los que abocaba la física cuántica. Entre sus obras, resulta muy curiosa la publicada en 1944, con un sugerente título: «¿Qué es la vida?» («What is Life?»), resultado de unas conferencias divulgativas. Aunque es una obra menor, ha tenido gran influencia sobre el desarrollo posterior de la Biología como madre de muchas ciencias derivadas. Simplificando casi al máximo, Schrödinger arroja dos grandes ideas sobre las que los científicos de todo el mundo tomaron buena nota: La vida no es ajena ni se opone a las leyes de la termodinámica, sino que los sistemas biológicos conservan o amplían su complejidad exportando la entropía que producen sus procesos (neguentropía). La química de la herencia biológica, en un momento en que no estaba clara su dependencia de ácidos nucleicos o proteínas, debe basarse en un «cristal aperiódico», contrastando la periodicidad exigida a un cristal, con la necesidad de una secuencia informativa. Según las memorias de James Watson, DNA, The Secret of Life, el libro de Schrödinger de 1944, What’s Life? le inspiró a investigar los genes, lo que le llevó al descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN. No dejaros llevar por su apelido complicado y su apariencia de sabio distraído. A pesar de que no está precisamente entre los más conocidos, es uno de los científicos que más nos ha ayudado a conocer nuestro mundo.
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