
Hoy se cumple un mes que trabajo como profesor de
niñ@s de 1º y 2º de E.S.O. en la Academia P&G de Benacazón. Lo que comenzó de una forma inesperada ya que en los últimos 10 años, en los que he entrenado ininterrumpidamente, mis almuerzos en casa se parecían mucho a los de los americanos (comer casi de pie y rápido) debido a que me disponía a preparar mis entrenamientos; se ha convertido en una actividad que, primeramente, me mantiene activo las tardes en horario de 16'00 a 18'30 h (hasta ese momento sólo tenía la actividad que yo mismo me imponía en mi futura casa donde "siempre hay algo que hacer") y segundo, resulta un alivio económico a la maltrecha economía que, me imagino, todo el mundo padecemos. Lo cierto es que estoy contentísimo de cumplir con este trabajo. Por supuesto, al igual que en mi tarea de entrenador, busco de mis
alumn@s, primero, marcarles el camino para el aprendizaje como mejor manera de conseguir los resultados (aprobados) y claro está, dentro de un marco de exigencias, autoconvencimientos de incorformismo y mucho esfuerzo. Esta es la receta que conozco y que siempre llega al éxito, en los estudios, en el deporte y en todos los órdenes de la vida.
1 comentario:
Me alegro por ti, espero que los alumnos/as sigan tu camino y le sepas trasmitir los valores de la vida, creo que es lo más importante de aprender, saber ser autónomo en todo y tener disciplina en subida diaria, en fin me alegro que te vaya bien.
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