Un año. Ese es el tiempo que han tenido que esperar Sergio Sánchez y el Sevilla, su actual club, antes de asegurarse de que el corazón del defensa resiste la práctica del fútbol de élite sin correr el riesgo de que le ocurra lo mismo que a Antonio Puerta o Dani Jarque, entre otros, que fallecieron a causa de una disfunción en el órgano principal del sistema circulatorio. Arturo Evangelista, cardiólogo especialista del hospital Vall d'Hebrón, en Barcelona, ha sido el encargado de llevar el caso clínico del futbolista, de 24 años. También fue él quien ayer comunicó al lateral que podía calzarse de nuevo las botas, reincorporarse a los entrenamientos del Sevilla a las órdenes de Gregorio Manzano y volver a jugar sin que su corazón entre en zona de riesgo. En mayo, Sánchez se trasladó a Hamburgo, donde fue operado por el doctor Hans Sieber. La incertidumbre y las ansias por recuperarse le llevaron a cometer una imprudencia: salió a correr sin el permiso de los médicos, circunstancia que le valió la reprimenda del Sevilla. "Debemos frenar esas tremendas ganas que tiene por devolver la confianza y la ayuda recibida", dijo entonces Juan Ribas, jefe de los servicios médicos del club. Finalmente, la intervención resultó un éxito rotundo y decisiva para que el zaguero reciba el alta definitiva en los próximos días. "El problema era el aneurisma que sufría y eso ya se solucionó quirúrgicamente. Sergio tiene otro problema de nacimiento en una de las válvulas del corazón, pero en ningún caso le impide jugar al fútbol al máximo nivel. El riesgo, insisto, era el aneurisma y ya lo hemos corregido", añade Evangelista, que ha confirmado que el jugador se someterá a una serie de controles "cada seis meses o una vez al año", los habituales para aquellas personas que son sometidas a una intervención de este tipo. "Los primeros meses fueron los más duros porque prácticamente no podía ni hacer una carrera", reconocía este lunes el propio Sánchez, que pasó por la ciudad deportiva del Espanyol, en Sant Adrià, para saludar a sus ex compañeros.Ojalá nunca vuelva a ocurrir que un futbolista, juegue al nivel que juegue, tenga accidentes de este tipo o al menos que exista, de una vez por todas, un control exhaustivo acorde con la exigencia a la que se ve sometida. Extraordinaria noticia para Sergio. Ánimo y adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario