martes, 26 de mayo de 2015

UNA GRAN EQUIVOCACIÓN


Antes de proceder a realizar mi reflexión de lo que considero una gran equivocación prescindir de Ancelloti como entrenador del Real Madrid, me gustaría dejar dos asuntos muy bien claros o al menos puntualizarlos.
No soy de esos quienes se amparan en las generalizaciones para otorgar algún elogio o crítica, me gustan más los análisis puntuales. En este sentido, la valoración que hago de la decisión de Florentino Pérez como presidente de la mayor entidad deportiva de cuantas exista, la realizo particularizada en sí misma (asunto Ancelloti) y no como traslación de lo que pueda representar la figura del máximo mandatario madridista (es uno de los "deportes nacionales" encasillar a la gente).
En segundo lugar, puedo afirmar categóricamente que mi criterio para valorar, hacer crítica u opinión de cualquier asunto está libre de todo prejuicio y fanatismo que, desde mi punto de vista, ciega a la sociedad a la hora de emitir sus juicios. 
Seguramente que Florentino Pérez quiere lo mejor para su equipo, seguramente también habrá influido notablemente que un club como el R. Madrid no vaya a conseguir ningún título importante esta temporada y, quién sabe, si alguna otra historia que desconozcamos, a nivel interno, haya sido detonante; en cualquier caso, ninguna de ellas con el suficiente "peso deportivo" para no ser corregida, desglosada o matizada "en la cocina".
Quizás Florentino no sea consciente de que en un juego de aciertos y errores a veces tu rival está mejor y te gana no teniendo por ello que desmontar todo cada año, o cada poco tiempo, y volver a "perder tiempo" en ensamblar una nueva estructura.
Un entrenador que venga al R. Madrid se va a topar de bruces contra la incomodidad sobrevenida de no ostentar la "absoluta libertad" de poner en el banquillo a jugadores que representan en sí una marca y que hay que amortizar en el menor tiempo posible. Para ello, se necesita contar con una firme convicción y el respaldo de la cúpula para proceder con la valentía conveniente, la pescadilla que se muerde la cola.
En cualquier caso, la armonía asunción de procedimientos y planes trabajo con diálogo interno (más con estos jugadores) son claves para que exista estabilidad/normalidad, la misma que tarde o temprano te conducirá al éxito.
El R. Madrid ha jugado peor que el año pasado pero hay un patrón de ser dominador en cada partido, algo inherente y propio de este equipo, eso había que cambiarlo de la etapa Mourinho y se cambió. El no conseguir títulos son circunstancias tan puntuales que se dan igualmente de haberlos ganado
A partir de ahora, no sé cuál será el nuevo rumbo. Lo que está claro que tanto tumbo no beneficia nada a una plantilla que ha de identificarse cuanto antes con nuevos procedimientos cada poco, con una normalidad social que debe presumirse sentada y por supuesto, también, con la identificación de los aficionados y el mundo futbolístico de ser un equipo con una estructura y sustento deportivo en cuanto a una concepción de estilo siempre tambaleante.
Con todo, me siento triste, estoy en total desacuerdo con este tipo de decisiones salomónicas que considero una gran equivocación.

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