martes, 9 de septiembre de 2014

PARA VIVIRLA

La puerta de casa ha vuelto a engalanarse como corresponde para la cita

 Un buen manual de la vida podría ser disfrutar al máximo las oportunidades de pasarlo bien y sonreir así como ser fuerte para afrontar los problemas que vayan sobreviniendo. Sin más esta iba a ser la predisposición para disfrutar de un momento único como es la Romería. Ha sido inevitable estar alegres, abrazarnos con los amigos, brindar... habrá sido, sin duda, una Romería para vivirla.
Para el colmo de felicidad, nuestra pequeña Sofía, con sólo 9 meses, ha palpado de primera mano lo que es la Romería y no miento si os digo que lo lleva en la sangre porque ha disfrutado desafiando incluso los límites de un bebé de su edad. Ha bailado, cantado, tocado las palmas...ya le contaremos ésto cuando sea un poco más mayor.
En unas cuantas fotos quedan retratados, nunca mejor dicho, algunos momentos que pasan a ser imborrables no sólo por las imágenes sino por el recuerdo de lo vivido.

 Nuestro remolque nº 24 emprendiendo el camino, un camino que no queríamos que nunca terminase para saborearlo todo lo posible

Mi padre y Ortiz, los artífices de que nuestras familias se unan cada año para acudir a nuestra gran cita

Mi hermano pisó "tierra bendita" y dio gracias, sombrero en mano, por volver de nuevo

Este abrazo es muy especial, de un amigo especial y en un momento muy particular, nos lo teníamos prometido

 En el panorama de actuaciones, vivimos primeramente la de un gran grupo de sevillanas como Malandar. Estos roteños nos dejaron su buen hacer y su estilo de sevillanas de empaque.

Y para cerrar la noche, Menta y Romero puso en juego nuevamente las dotes que le encasillan como un gran grupo. Su buen cantar se hizo, nuevamente, notar entre el público

 Seguramente, la noche de la Romería es vivida cada uno a su manera pero hacerlo cerca de ellos no tiene precio. Dos rocieros de sentimientos; dos gargantas flamencas como ellos sólos y si se juntan...no hay más que coger una silla a su lado.
Lo digo claro, la Romería tiene mucha suerte de que ellos estén porque el día que no lo hagan esas noches no serán las mismas.

Los mediodías de Romería tienen ésto; hay que dar una cabezadita para seguir después. Mi cuañdo Manolo y Juan encontraron un refugio en las hamacas del 24

 Una buena foto antes de partir de vuelta y que, seguro, tomará valor en el futuro inmediato

Nos quedaba lo más emocionante. En los 15 años que DE CARAMELO ha cantado a la Virgen de la Sangre en este momento un servidor nunca lo había vivido subido al remolque, con ellos. Siempre les esperaba impaciente como el mar de gente que siempre se agolpa para no perderse ni una sola respiración, ni una sola imagen de lo que es capaz de acontecer cuando llegan a la plaza; pero este año, más que nunca, debíamos estar todos juntos y así lo hemos hecho.
Para mi ha sido increible, y ya os digo yo cómo impresiona, ver cómo tantísima gente ha hecho silencio y sus caras sedientas de emoción que a veces pienso que es imposible cantar bajo esa presión. Pero las ganas de decir GRACIAS superaba todo eso.
Mucha gente de los presentes en esos 4 minutos lloramos; la emotividad se respiraba; fueron 4 sevillanas que musicalmente fue dificilísimo montar. Para quien se paró a escuchar pudo comprobar cómo aparte de una letra alusiva inevitablemente al momento, salidas del pensamiento de mi padre, los cambios de tono eran constantes y el final de una sevillana justo concordaba en notas con el comienzo de la siguiente. De ello mucho tuvieron que ver mi hermano y Martín. El resto, los sentidos se encargaron de dar su veredicto y el tiempo dará el suyo, seguro, al grupo que más letras ha sacado y más ha cantado a la Virgen de la Sangre.
Me impresionó y sobrecogió el aplauso prolongado del gentío cuando nuestro remolque se marchaba, cómo no, devueltos por saludos agradecidos.
Así aconteció (video gentileza de Neno)

...Y sumando, habrá sido una Romería para vivirla.

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